viernes, 25 de julio de 2014

Dia 6 - Disentis/Mustér (Ch) - Uttwil (Ch)

Amanece un fresco día, son las 7:00 de la mañana y es que aquí amanece muy temprano. Salgo a estirar las piernas y me encuentro con la tienda de campaña de Zipi toda desecha..., "cómo cojones duerme". Alex y yo nos descojonamos al ver cómo tiene la tienda y más cuando la abre y le vemos como estaba durmiendo.



Esta gente ya está cansada de hacer puertos de montaña, por lo que hemos decidido que ellos vayan subiendo al lago Constanza y yo haga la prueba del nueve a mi ritmo. Elegimos dos camping de el lago Constanza en el que nos juntaremos. Raudo y veloz recojo todos mis bártulos y me pongo en camino, zipi y zape aun ni se han levantado por lo que ya voy ganando tiempo.


Retrocedo sobre mis pasos volviendo por el Oberalp Pass hasta llegar a Andermatt, donde me desvio camino de Zurich hasta llegar a Wassen.




Me dirijo por la carretera 11, por la que subiré al primer puerto de la prueba del nueve echa a mi manera, el Sustenpass. Es pronto, por lo que hace un frío del carajo.

      

      

En el alto del puerto paro a tomarme algo caliente en el hospicio, aprovecho para comprar la pegatina y hacer unas fotos con la señal del puerto.

      

      

En la bajada diviso un mar de nubes por el que deberé de atravesar para proseguir mi camino.

      

      

Según voy bajando puedo divisar el glaciar de Steinsee, asi como varias cascadas que se abren paso. Mientras sigo mi camino el paisaje cambia, ahora hay mucha vegetación. La carretera es muy divertida pero esta algo humeda por lo que hay que ir con cuidado.



Un vistazo al marcador me dice que tengo gasolina para unos cien kilometros por lo que decido ir buscando donde repostar, en el siguiente pueblo parece que hay dos gasolineras probaré suerte. En la primera gasolinera no pasa ni una de las tarjetas y es que aquí en Suiza las gasolineras son en su mayoria 24 horas, por lo que no hay ningún paisano para que te atiendan. Voy a la otra gasolinera y más de lo mismo pero por lo menos está acepta billetes y puedo repostar, eso si no devuelve cambio.

Con el depósito lleno sigo por la carretera número seis, destino GrimselPass. Un tramo muy divertido en una zona muy frondosa que invita a pasártelo bien. Por el camino hecho mano a dos compañeros moteros y me pongo a su rueda, llevan buen ritmo por lo que es una subida divertida.



Según vamos subiendo se pueden divisar los dos grandes Lagos o embalses y que el rio Aar llena. Parada de rigor en el alto donde la señal nos dice que estamos en el GrimselPass, foto y directo a la tienda a comprar la preciada pegatina. En el pequeño lago del alto hay ambiente y es una zona muy bonita para pasar el rato. Aunque es un día soleado aquí en el alto hace bastante fresco.




Según me acerco a la otra vertiente del puerto diviso lo que llevaba tiempo queriendo ver, la bajada del GrimselPass y la subida hacia el Furka, qué pasada de carreteras. Como diría un amigo "vaya festival de curvas" que nos espera. Foto por aquí, foto por allá....., y en un periquete me presentó en el cruce en el que me desvio a la subida del Furkapass.




Los primeros kilómetros son una subida larga y muy rápida hasta que llegas a la zona del hotel belvedere y el glaciar del Ródano. Como voy sólo aprovecho y voy a visitar el glaciar, eso si pasando antes por caja y pagando seis francos suizos, unos cinco euros.... La zona merece ser visitada, entrar en el glaciar es una sensación increíble...., es como estar dentro de un cubito de hielo. Hay dos túneles, el del año anterior y el del año actual, sólo practicable este ultimo.

      

      

Las vistas del lugar son impresionantes por lo que me siento y disfruto del lugar durante unos minutos. El silencio sólo es cortado por el ruido de la cascada de agua que sale del glaciar. Al salir puedo ver unas fotos de como estaba hace unos cuantos años y como asomaba su lengua por la montaña.

      

      

Compro mi pegatina al salir y en un periquete me planto en el alto del puerto, donde una afluencia de ciclistas copan la apreciada señal. Tras las fotos de rigor entablo conversación con un alemán que anda por allí con su perro, como el can no quería estarse quieto le saco yo la foto. Con mi spanglish nos entendemos bien y es que se asombra de que venga desde Bilbao en moto. Tras un rato de amigable charla decido seguir mi camino.



Comienzo el descenso del Furkapass dirección Realp, camino de Andermatt decido desviarme y aprovechar el buen día para ver sin esa espesa niebla el paso San Gottardo.



Así sí, así es como hay que verlo, completamente despejado. En un ti-ta! me hago la bajada hasta el cruce y vuelvo subir, encontrandome en el alto al correo postal descansando.

      

      

      

Retrocedo sobre mis pasos y vuelvo a Andermatt para esta vez si coger la carretera a Zurich. Por el camino voy pasando a través de algún lago con unas vistas increíbles y es que tiene que ser una gozada levantarte por la mañana y ver esto.



En Schwyz me topo con un edificio curioso donde fabrican unas de las más navajas más conocidas del mundo.


Sigo mi camino por la carretera 8 dirección Rapperswill-Jona, dónde cojo la carretera 15 que me llevará dirección Winterthur.



Entre pitos y flautas voy llegando al lago Constanza, antes hago una parada y echo gasolina, así ya estoy listo para mañana. Busco el primer camping y a probar suerte a ver si estan aqui. No ha habido suerte, no están aquí por lo que habrá que ir al siguiente.

En el siguiente pregunto y si están aquí. Muy amablemente me indica donde tienen las tiendas de campaña montadas y dejo mis bártulos. Monto mi tienda y salgo en su búsqueda, no deben de estar lejos ya que las motos están aquí, por lo que en el primer bar allí me los encuentro "chimpando" cervezas.....


Es pronto por lo que decidimos ir a Constanza a dar una vuelta y ya de paso cenar. Antes hay que pasar la frontera y los Alemanes nos miran con muy mala cara.....


Aparcamos en la zona del casco viejo y nos ponemos a dar vueltas viendo un poquito la zona del puerto marítimo, nos topamos con que la policía está intentando remolcar un barco a la deriva sin mucho exito y es que la corriente es fuerte.

      

      

      

      

      

Al final acabamos cenando en un McDonalds al lado de la estación de trenes donde un montón de tiritis se dan cita. Poco más haremos hoy, por lo que volvemos al camping a descansar ya que mañana será otro día.


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